Epifanías. Recital poético-musical

Epifanías. Recital poético-musical

  • Colección: Poetas venezolanos
  • Autores: Yolanda Pantin y Andrés Levell
  • Editores: Vicepresidencia de Comunicaciones y RSE de Banesco, Fundación La Poeteca Producción ejecutiva: Fundación La Poeteca
  • Producción general: Vicepresidencia de Comunicaciones y RSE de Banesco Banco Universal y Fundación La Poeteca
  • Producción ejecutiva: Fundación La Poeteca
  • Coordinación editorial: Jacqueline Goldberg
  • Diseño: ABV Taller de Diseño, Waleska Belisario
  • Corrección: Margarita Arribas
  • Páginas: 68
  • Fecha de publicación: Mayo de 2026
  • Depósito Legal: MI2026000225
  • ISBN: 978-980-7886-28-4

Sinopsis

Este volumen documenta un encuentro excepcional: la palabra de la poeta Yolanda Pantin y la creación sonora del compositor, pianista y escritor Andrés Levell.

Epifanías —recital poético-musical celebrado en Caracas en 2025, con la participación de la coral Aequalis Aurea y la intervención escultórica de Javier Level— revela ahora como guion escénico las personalísimas anotaciones de Andrés Levell y la selección de poemas que él mismo hiciera a partir de tres libros de Pantin: Lo que hace el tiempo, El dragón protegido y Bellas ficciones. Esta edición —con las partituras originales y fotografías del evento— busca fijar la memoria de una obra donde la sonoridad y el tiempo siguen revelando lo esencial.

Como advierte Verónica Jaffé al rememorar la experiencia, en ese diálogo el piano parece asumir —citando versos de Pantin— el «canto de otra lengua», la «voz sin palabras», la «melodía sin letra» de la poesía, a sabiendas de que «solo la luz es dato cierto», aunque sea «subjetivo».

Sobre el libro señala Yolanda Pantin: «En Epifanías, Andrés Levell captó mi interés por voces que entran y salen, que dialogan con el tiempo y con la historia, tanto la íntima como la colectiva. La partitura que escribió es para un “coro griego”. Consiguió hilar tres de mis libros de una manera que ni yo misma habría imaginado. Que este guion pueda ahora leerse me hace pensar en lo circular que es la vida; de alguna manera, he vuelto a casa».

Andrés Levell acota: «Cuatro notas son los cimientos de la casa musical construida para Epifanías. La música no solo busca ampliar las imágenes del texto, sino hacerlas resonar desde el lugar adecuado. Intentamos enlazar un hilo conductor de voz, de luz, de palabras y sonidos, de música, entre ese pasado plurisignificante, nuestro presente y un posible futuro, en el que esperamos ser testigos y partícipes del milagro, de esa epifanía telúrica y sutil con que la poeta culmina la obra, cual brindis celebratorio —o más bien, propiciatorio— en el que se pide “por la resurrección de la guayabita”».